Entre las calles de Didot


Entre las calles de Didot y Vanves

Os diré, grosso modo, el caso que ocurrió
un día entre las calles de Didot y Vanves,
a poco de mudarme
desde mi tierra del Languedoc,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

Una bella tudesca a mi lado pasó
un día entre las calles de Didot y Vanves,
calipigia con aires
de ser la Venus de Willendorf,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

Faltándole al respeto, mi brazo ejecutor,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
se lanzó a pellizcarle
donde la espalda se parte en dos,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

A la nazi el pellizco no le hizo gracia, no,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
y la necia, al instante,
fue a denunciar la profanación,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

Dos esbirros de negro, como era de rigor,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
vinieron a buscarme
a mi casa y no con buena intención,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

Estaba yo sudando sangre al diapasón,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
forzando las falanges
con un acorde del buen Django,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

Por un golpe de suerte, los hijos de cabrón,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
eran los dos amantes
de la guitarra y el mi-fa-sol,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

Fotograma de la película Blitzmädels an die Front (Les souris grises), de 1958

Al rato se marcharon sin cumplir su misión,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
farfullando sin arte
Lili Marleen y ecos del Tirol,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

De haber sido, supongo, como nuestro Malraux,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
que juzga deleznables
las buenas artes de Filamón,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot,

me hubiesen conducido directo al paredón,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
y hoy, en los homenajes,
me rendirían salvas de honor,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.

De noche, en el teatro, al alzarse el telón,
un día entre las calles de Didot y Vanves,
habría otro tunante
en mi lugar con otra canción,
un día entre las calles de Vanve’ y Didot.