El borrego de Panurgo


El borrego de Panurgo

1
No se ha tallado aún la flecha
que en su costado acertará,
no se enternece ni recela
cuando ella cede ante un galán.
Y se ríe de las finezas:
del poema, la cita o la flor,
de las Venus de la vieja escuela
que hacen el amor por amor.
2
No supongáis esa locura
de que un demonio la hechizó.
Su paraíso está a la altura
de un primer piso, ¡o aún peor!
No cruzó jamás suspirando
ningún puente al atardecer,
y no entiende a esos bichos raros
que hacen el amor por placer.

3
No penséis que se pone en venta
cuando la veis echada ni
os molestéis en complacerla
con un obsequio de postín.
Por gozar de sus bacanales
no es preciso que le paguéis.
No es como esas bellas venales
que hacen del amor su sostén.

4
¿Cuál es la causa de su entrega
sin lucro ni alma ni placer?
Si el amor no vale la pena,
¿por qué no sabe estar sin él?
Si le puede quitar la ropa
un cualquiera, sin objeción,
es que quiere estar en la onda,
sigue la moda, es una esnob.

5
Cambian las modas y las chicas.
Tal vez un día el dardo aquel
hiera su seno de por vida
y ya no exista otra mujer
tan sensible ni tan coqueta,
tan dispuesta a cumplir el rol
de las Venus de la vieja escuela,
que hacen el amor por amor.

Albert Robida, Panurge choisit un mouton

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