*La plegaria


La plegaria
1
Por el niño que muere en brazos de su madre
en tanto que otros niños juegan en el parque;
por el pájaro herido que no sabe por qué
su ala está sangrando y empieza a descender,
por la resignación, por el hambre y la sed:
Dios te salve, María.

2
Por el chico azotado por su propio padre,
por el asno molido a golpes en la calle,
y por la humillación del pobre maltratado,
por la virgen vendida, a la que han desnudado,
y por la madre sola, por el hijo insultado:
Dios te salve, María.

3
Por la vieja que va cargada, tropezando,
que clama: ”¡Ay de mí, Dios!” Y por el desgraciado
que no encuentra el apoyo en un amor humano
como el del Cirineo, camino del Calvario;
por el rocín tendido debajo de su carro:
Dios te salve, María.

4
Por los cuatro confines que encadenan la tierra
y por la carne que se desgarra o se entrega,
por los que están lisiados, sin manos o sin pies,
por el que está postrado y nadie lo va a ver,
por el justo entre fieras que nada puede hacer:
Dios te salve, María.

5
Por la madre que busca al hijo malherido,
por el ave que llama al ave desde el nido,
por la nube en el cielo y la hierba con sed,
por el beso perdido y por un malquerer,
también por el mendigo que hoy va a poder comer:
Dios te salve, María.
F. del Berro,
Mujeres portedadoras en Melilla