Pobre Martín


1
Cargado con la azada al hombro,
prendido en la boca un cantar,
prendido en la boca un cantar,
cargada el alma de coraje,
él iba al campo a trabajar.

¡Pobre Martín, pobre miseria,
cava la tierra sin descansar!

2
Para ganarse el pan, la vida,
desde que empieza a clarear,
desde que empieza a clarear,
él iba a laborar la tierra
en cualquier parte, aquí o allá.

¡Pobre Martín, pobre miseria,
cava la tierra sin descansar!

3
Sin traslucir en su mirada
la envidia ni la mezquindad,
la envidia ni la mezquindad,
labraba el campo de los otros
cava que cava, sin parar.

¡Pobre Martín, pobre miseria,
cava la tierra sin descansar!

4
Y cuando presintió su muerte,
se ganó el último jornal,
se ganó el último jornal:
él mismo se cavó la tumba,
dándose prisa en acabar…

¡Pobre Martín, pobre miseria,
cava la tierra sin descansar!

5
Él mismo se cavó la tumba,
dándose prisa en acabar,
dándose prisa en acabar,
y se enterró sin decir nada,
él solo, sin importunar…

¡Pobre Martín, pobre miseria
duerme en la tierra, descansa en paz!

J. F. Millet, Campesino

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